martes, 25 de julio de 2017

PALACIO DE LA DISTANCIA, y otros poemas



PALACIO DE LA DISTANCIA

Cada vez que una mosca corona un vaso,
una gotera flota en tu risa de ayer.
En la escena:
el agua, la piedra,
y la costumbre.
Las pisadas descalzas de los que acabamos huyendo.


ITINERARIOS

En la sana ebriedad
de la euforia y el fervor,
un nacimiento
cruza las líneas inéditas.
Para cada ser un nombre;
para cada hombre
un papel timbrado en el Registro.
Todos iguales.
Todos distintos
en la pureza de los números.


EN DEFENSA PROPIA

Por vía oral,
los besos que curan.
El amor es una cajita sin prospecto.





EL SOBRINO DEL RELOJERO

Hace un año de la ausencia,
de las horas
como agujas
que apuntaban
hacia el fin.
La eternidad es un reloj donde cabemos todos.
A, J.C.C


CUANDO BARCELÓ LLEGABA AL PUEBLO

Dicen que fumaba mucho, Barceló;
que llevaba el sombrero en el aire,
y en la mano del miedo la maleta de los trucos.
De un golpe de tos,
colgaba un pulmón en la axila del humo.
De un puñado de tierra,
le llovían larvas de oro para abrigar el peso
del frío en los bolsillos.
Cuando mi padre cuenta su magia,
en sus ojos brilla el milagro irracional de la alegría.


AÑORANZAS EXTREMAS

De seda.
Espuela que bate las alas
para no perder el nido.
Presa de otras penurias,
alimento en el silencio
de la escasez.
Llega la madre. La muerte retrocede.

AGUA CORRIENTE

Llama a llama,
hasta que ardan
los zapatos.
Caminar. Volver al sendero
con la sed del agua intacta,
aunque el caño se divise inalcanzable.
Del incendio del tiempo se sale descalzo.


OLVIDO

Se acostumbraron
al viento de
Levante
de los herederos;
al silencio ruidoso
de la cruz
cuando es
cruzada.
Sigue en pie
la casa del amor,
aunque muchos
no tengan sepultura.


LA CANCIÓN DE LOS BUENOS CAZADORES

En esta cacería,
el mayor trofeo es una conciencia
sin carga.



PONIENTE

Cuando pierdan los huesos su blancura,
andaremos despacio hacia la noche.
No te asustes si está oscuro.
El calcio de las estrellas sabrá como encendernos.


FIESTA

de disfraces.
Pelotón de fusilamiento
en las bayonetas de Goya.
Tu ibas vestida
de soldado
de Napoleón.
Yo era el hereje
que ardía
cuando besaste
a Torquemada.


PARASOLES

Hiedra confusa.
Cementerio de fechas,
y flores de calendario
más que mustias.
El eco de un beso
trepando por los labios del silencio.





martes, 11 de julio de 2017

EL VIAJE,


EL VIAJE
Parte primera.

En la íntima palabra. En la dignidad del mendigo aislarse
para olvidar los acontecimientos del mundo.
Volver al agua, dejarse cercar por otro alambre bajo el sol monástico de los nadadores.
Tenemos el don de amarnos, y la obligación de hacer del mundo un poema menos hueco.
No hay música en la partitura del estrépito. A la altura de los callados se respira mejor.





EL VIAJE
Parte segunda.





El roce de lo limpio
en los lápices de Septiembre.
El olor elegante del aire
más nuevo en las escuelas.
Los más pequeños,
se agarraban al verano  de sus madres
y subían llorando.



 

lunes, 10 de julio de 2017

EL MAR DE SCHUMANN y otros poemas



EL MAR DE SCHUMANN

Se presentaron los escogidos,
los que duelen;
los que suman su presencia y se hace música.
Éramos idilio, Zenobia,
¿lo recuerdas?
De aquella lluvia que nunca llegó,
debe hacer ocho años.






La mentira
indigna
del otro.
La verdad
que duele
siempre.
Esa que araña en el espejo
cuando no quieres mirar.
 





Carrusel
Desde el mirador de lo imaginable,
se ve la cueva.
Hay una parte iluminada
donde están los conocidos,
los que no se han ido del todo.
Dicen que la claridad se debilita dulce,
y oscurece.






LOS CIMIENTOS DE LAS SOMBRAS

Después de la espera,
llegó el ruido cultivado en la axfisia.
Branquias de un mar metálico
para que el mundo muera
entre los dientes más tiernos.
En los ojos de la sangre
del declive,
un hambre voraz.
Una mugre de monedas que ensucia las manos.






DONDE EL MIEDO TERMINA

Qué largura
de domingo por la tarde,
si están de luto
las algas.
En el cielo de Nueva Zelanda
una cría de delfín,
pinta en las nubes tres fiordos.






El CUERPO DEL VÉRTIGO

Reconozco al verano
cuando sucede.
Las sombras huyen de la luz
y de su exceso,
buscando silencio en los armarios de Enero.






EL LUJO IGNORANTE

Algunos creen saber.
Abrazan un logos
que los sujete a cada paso;
que les ayude a maquillar
la toxina del miedo
y sus raíces.
El paisaje de tus hombros avanza sin ellos.






ABEJAS Y LAVANDAS

Para que no se coagule
el verso,
una inyección de sol.
Una aguja en la piel
que acelere
la sangre del poema.






LA ISLA DE LA COLMENA

A Emily Dickinson,
la conocí
en una jaula americana.
A los demás,
en un bistró para poetas
alejado del amor de Francia.
En el cementerio del Mediterráneo,
la belleza se ahoga
en cada niño.
Edgar Allan Poe,
pide absenta para todos.






BREVE EXPERIENCIA ATMOSFÉRICA

Tiene un semblante denso
la humedad,
como si la tormenta enturbiarse
el presente con su urgente calma.
Las ventanas
se abren a la sinfonía del mercurio.
Cualquier lluvia merece un himno cantado.






Sin motivo y sin luz,
el barquero ha madrugado
buscando entre las lenguas
la plata del algún nombre.
Una piedra flota en la tristeza
cuando el dedo de Dios
no alcanza a despertarnos.
Hoy son otros los que cruzan el silencio.






LA EDAD DE LOS METALES

No es ciencia la vida.
Es color que fermenta,
materia borrosa sobre el vino desolado de los ausentes.
Luz azul. El rostro de los niños en el agua de los veranos.
El sexo dela última vez,
Ilumina el universo de esta extraña gloria.
Tuvimos que tejer al hierro su blandura.